Analítica, 8 octubre, 2026
Pensar, y mucho más decir, que los venezolanos estamos felices, brincando en una pata y con una sonrisa en la boca, es cerrar los ojos ante la realidad y prestar oído a los cantos de sirena de los logreros de siempre.
¿Qué ocurrirá cuando marchen juntos, pacíficamente, estudiantes, trabajadores, maestros, jubilados y pensionados, expropiados, presos políticos excarcelados y ciudadanos de todas las tendencias, para reclamar elecciones y libertad para todos?
Imaginen esa multitud encabezada por María Corina Machado. Imaginen que ella reitere su disposición a dialogar con Delcy Rodríguez. ¿Qué ocurrirá si Delcy sigue negándose? ¿Cómo justificará su negativa a dialogar ante un país movilizado que exige una salida democrática?
¿Seguirán asegurándole a Washington, y a Trump en particular, que los venezolanos están felices? Quizás entonces sí haya alegría en las calles, pero por una razón muy distinta: el regreso de su líder y la esperanza de decidir, con el voto, su propio futuro.
Tomada de: analitica

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