Según el economista, la dolarización es una «amenaza creíble» si en un lapso estimado de seis meses no se corrige la brecha cambiaria ni se frenan las presiones inflacionarias.
Según el economista, la dolarización es una «amenaza creíble» si en un lapso estimado de seis meses no se corrige la brecha cambiaria ni se frenan las presiones inflacionarias.