Analítica, 28 octubre, 2026
Desde esa perspectiva se entiende el empeño en desacreditar a la prensa libre, intimidar a los periodistas y limitar el acceso a la información pública. Quien utiliza el Estado para su beneficio necesita impedir que la población conozca sus arbitrariedades. También necesita fiscales que no investiguen, jueces que no sancionen y parlamentos que renuncien a controlar.
¿Es irreversible ese deterioro? No, pero las elecciones por sí solas no bastan para corregirlo. Hacen falta instituciones independientes, alternancia efectiva, transparencia en el manejo de los recursos públicos y una ciudadanía que no disculpe en sus dirigentes lo que condena en sus adversarios.
La prensa libre es indispensable, aunque no puede sustituir a la justicia. Puede revelar los abusos; corresponde a las instituciones investigarlos y sancionarlos, y a los ciudadanos exigir que lo hagan.
La democracia conserva la posibilidad de corregir sus desviaciones mientras permanezcan abiertos esos caminos. Defenderlos exige actuar antes de que quienes se benefician de la impunidad terminen de cerrarlos
Tomada de: analitica

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